L
a población de Valle de Bravo se ha preocupado por mantener una gran actividad cultural. Ejemplo de ello es el festejo anual del llamado “Festival de las Almas”. Hay diversos talleres artísticos, las fiestas locales son muy folclóricas, con castillos de cohetes, y grandes arreglos florales, la plaza del pueblo está generalmente limpia y con grandes árboles en buen estado. El pueblo mantiene un estilo homogéneo tipo colonial con techos de teja de dos aguas, paredes pintadas con cal y lozas de barro usadas como piso. Como parte de la actividad comercial cultural, hay un buen número de galerías artísticas, así como un gran mercado de artesanías y muchas casas privadas de comercio de arte y artesanía.
La arquitectura de este destino lleno de tradición se deja ver en sus calles rodeadas de casas y construcciones que datan de la época colonial. Entre los edificios más importantes destacan:
Parroquia San Francisco de Asís. Se ubica en la plaza principal de Valle de Bravo. Es una construcción hecha a base de piedra, adobe, madera y teja que conserva algunos de sus atributos originales, como su Pila Bautismal y una talla de San Francisco de Asís del s.XVII.
Templo de Santa María Ahuacatlán. Se ubica en el barrio de Santa María
Ahuacatlán, en el municipio de Valle de Bravo. Fundado en el s.XVII, el edificio conserva en el altar principal una imagen de un Cristo Negro, considerada milagrosa.
Quisco. Se ubica en la plaza principal de Valle de Bravo. Es una construcción que presenta columnas de madera y un techo de teja roja. Está rodeado de jardines, bancas para descansar y varios puestos de artesanías y antojitos mexicanos.
Otra verdadera maravilla de la arquitectura e historia de Valle de Bravo es el Templo de Santa María Ahuacatlán, localizado en el barrio de Santa María Ahuacatlán, en el municipio de Valle de Bravo. En esta construcción que data del siglo XVII podrá admirar una hermosa imagen de un Cristo Negro, que de acuerdo a los pobladores de la región, es milagrosa.